Empresas inteligentes- La gestión del conocimiento como ventaja competitiva
Todos sabemos de la importancia del conocimiento en todos los ámbitos de
nuestras vidas. Gestionando el Conocimiento Interno toda organización logra
transmitir lo aprendido siendo así más flexibles y veloces a la hora de operar y
gestionar. En este marco, estamos en condiciones de afirmar que la Gestión
del Conocimiento significa una ventaja competitiva para las organizaciones.
Pero, ¿qué es la gestión del conocimiento?
De una manera muy amplia, podemos definirla como un conjunto de procesos y
actividades que favorecen el intercambio de información y experiencias entre
los colaboradores de una empresa o equipo de trabajo, con el fin de mejorar el
rendimiento y lograr los resultados deseados.
Con un poco más de profundidad, podemos decir que la Gestión del
Conocimiento es un proceso sistemático encargado de detectar, organizar y
compartir conocimientos, información y experiencias que son parte de una
organización, habilitando su capitalización y transferencia a través de diferentes
canales. Asimismo, este proceso permite desarrollar y potenciar habilidades y
competencias, creando procedimientos para atesorar el conocimiento que se
construye día a día. El paraguas de Gestión del Conocimiento alberga el
repositorio de todas las actividades que son pilares en el proceso de detección,
generación, documentación y distribución del conocimiento interno.
En la era de lo intangible, la Gestión del Conocimiento debe enfocarse en
desarrollar mecanismos de que podemos llamar “de inteligencia puesta en
acción”, esto es: conseguir organizaciones más adaptables, crear procesos y
mecanismos de gestión que aceleren el aprendizaje y crear, adaptar y difundir
el conocimiento tanto en el propio ámbito laboral como en todo su entorno.
Para gestionar adecuadamente el conocimiento es fundamental definirse como
una “Organización Inteligente”, que aprende y que tiene las habilidades
necesarias para crear, adquirir y transferir conocimiento, así como para
modificar su comportamiento y reflejar uno nuevo. Una organización inteligente
es capaz de desarrollar las competencias y habilidades de quienes la
componen. Una organización inteligente utiliza las tecnologías como
herramientas fundamentales para la rápida y adecuada generación y difusión
del conocimiento, favoreciendo el surgimiento de nuevas ideas, fomentando la
innovación y generando soluciones que contribuyan al progreso de la empresa
e impacten en la sociedad.